Cuando el ser humano nace, tiene casi todas sus capacidades por desarrollar. Ni sus estructuras neurológicas ni muchos de sus órganos, los motores entre ellos, están terminados de formar. El desarrollo básico dura toda la infancia, más o menos hasta los 21 años.
Y en esto consiste precisamente la gran aventura de la infancia, en el propio desarrollo. Es la mayor fuente de satisfacción, porque es la aventura de vivir y realizarse a sí mismo! Aventura que la mayoría de los adultos no hemos conocido.